17/01/2007

Bye CBGB!

El pasado 15 de octubre el legendario CBGB cerró sus puertas para siempre en la ciudad de Nueva York, tras 33 años localizado en el 315 de Bowery, en pleno corazón del East Village. La sala fue cuna de la disidencia y la creatividad del punk primigenio nacido del espíritu neoyorkino de los setenta. Su pequeño escenario dio a conocer a Los Ramones, Patti Smith, Television, Blondie o Talking Heads, entre otros.


Cuando en 1973 un tal Hilly Kristal, que había hecho sus pinitos musicales en el coro del Radio City Music Hall, se animó a abrir un local donde programar conciertos de country y bluegrass bajo el nombre de CBGB, nunca se imaginó lo que estaba por venir. CBGB venía de Country, Bluegrass and Blues, aunque Kristal añadió otra serie de letras que acompañaban al nombre principal: OMFUG, siglas que en su traducción significan otra música para consumidores voraces. Este apellido marcó el futuro de la sala y el de su dueño, que vio, como un buen día, un grupo de adolescentes atraídos por esa otra música para consumidores voraces pidió tocar en el CBGB, a pesar de no arrimarse mucho a la música tradicional. Kristal accedió siempre que hiciesen "canciones propias y originales". La pandilla respondía al nombre de Television. Con la misma excusa, a las pocas semanas, se presentaron los Ramones, Patti Smith Group y Blondie.

Eso fue hace más de treinta años, cuando durante un tiempo el CBGB fue la sala de rock más productiva del mundo. Hoy, el mítico local ha tenido que echar el cierre. El dueño del club, Hilly Kristal, se ha visto obligado al no llegar a un acuerdo por el precio del alquiler con los propietarios del edificio donde descansaba. Desde hacía meses, centenares de personas habían venido recogiendo firmas para salvarlo. Ni la ayuda económica que estaba dispuesto a prestar el guitarrista de la E Street Band, Little Steven, ha podido frenar su defunción. La sala ha desaparecido pero está previsto que vuelva a abrirse una réplica en Las Vegas, que poco o nada tiene que ver con lo que ha significado este club nocturno para Nueva York.

Este local, con apenas capacidad para 300 personas, guardaba en su interior un irrepetible muestrario de graffitis y pegatinas que cubría todo el garito de arriba a abajo. Incluso sus baños graffiteados llegaron a convertirse en símbolo de la anarquía que reinaba en sus años más locos. Cada grupo o cantante que pasaba por allí dejaba siempre su firma en la pared. No había impedimentos. Era el refugio de la libertad creativa, la misma por la que el rock volvió a insuflarse de vida en los setenta, y por la que el bueno de Hilly Kristal programó conciertos de bandas que no concordaban con sus gustos personales.

El comienzo

En la década de los sesenta, Kristal había estado trabajando en el famoso Village Vanguard, un club de jazz por el que pasaban cada noche gigantes de la talla de Miles Davis, Charles Mingus o Thelonious Monk. En las jazz-sessions, comenzó a valorar la importancia de la improvisación y la naturalidad en la música. Cualidades que no olvidó cuando abrió el CBGB y que daban de lleno con las necesidades de los artistas underground neoyorkinos, que por entonces no se veían cercanos a unas bandas demasiado famosas y profesionales. Esos supergrupos se habían alejado de la calle en su preocupación por cumplir los rigores comerciales que implantaba una poderosa industria discográfica.

Kristal además cubría otra demanda al abrir el CBGB: ofrecía una oportunidad a grupos que estaban empezando. Nueva York se había convertido en territorio vedado para las nuevas formaciones. Si se quería tocar en el Bottom Line, el Palladium o el Beacon Theatre, era obligatorio tener un disco con alguna compañía discográfica; y los pequeños clubes cerraban por la falta de apoyos. Entre ellos, el mítico Max´s Kansas City, donde se hizo célebre la Velvet Underground.

Hilly Kristal - CBGB Marzo 2006

Con su apuesta por la música original y por los grupos noveles, el CBGB atrajo en menos de un año a una multitud de jóvenes inquietos que se escondían por las calles del Lower East Village. El grupo Television, encabezado por Tom Verlaine y Richard Lloyd, hizo su debut un 31 de marzo de 1974, y desde entonces su espectacular vocabulario de guitarras sonó de forma regular en la sala. Entre el público de uno de esos conciertos se encontraba Patti Smith, que junto a Verlaine se movía desde hacía tiempo por el circuito de poesía del Village, y que al verle sobre el escenario se entusiasmó con la idea de atreverse con el rock. La joven poetisa estaba acompañada esa noche de Lenny Kaye y juntos decidieron crear de Patti Smith Group, con Kaye a la guitarra.

Television - CBGB 1975

Cada semana se subían nuevas bandas a su pequeño escenario. Angel & the Snakes tocaron por primera vez en ese verano, pero sus integrantes decidieron cambiar el nombre del grupo para su segunda actuación. A Deborah Harry, Chris Stein y compañía se les ocurrió llamarse desde entonces Blondie, uno de los nombres que con los años más repetirían los discjockeys de los programas de radio de medio país. Más claro lo tenían, en cuanto al nombre, cuatro andrajosos individuos que no gozarían de tanto éxito comercial pero que se presentaron, con sus cazadoras de cuero y sus deportivas desgastadas, como los Ramones. El dueño del CBGB llegó a reconocer que el primer día que los vio tocar se pensó lo peor. Esos Ramones habían descargado diecisiete canciones en menos de veinte minutos.

The Ramones en el CBGB - 1975

La variedad de las bandas y las audiencias, que llenaban noche tras noche el garito, daba a la sala una personalidad irrenunciable, que iba más allá de lo estrictamente musical. El club canalizó rápidamente el espíritu de la juventud neoyorkina de los setenta, desenfadada en lo artístico y nihilista en lo social. A la anterior década dorada se la había llevado el viento. No existía ningún tipo de identificación con las promesas que se habían quedado por el camino, cuando el rock parecía que iba a cambiar el mundo. Esos jóvenes se movían bajo la órbita de dos grupos neoyorkinos, que no habían alcanzado ninguna lista de éxito pero rompieron con lo establecido: la Velvet Underground y los New York Dolls. Para los inadaptados que rondaban por el CBGB, ambas bandas eran jugos venenosos de los que beber sin reparos. Unos y otros formaban parte de la misma incomprensión; pero, como el rock´n´roll originario, anhelaban despertar sentimientos de comunidad y excitación.  

Semillas del punk

A mediados de los setenta, la escena underground de Nueva York tenía su epicentro en el 315 de Bowery. La entrada costaba un dólar y unas treinta formaciones tocaban cada semana. Los primeros movimientos sísmicos venían de los Ramones, Blondie, Television o Patti Smith Group. Pero una segunda ola, nacida de esta primera eclosión de bandas, llegó poco después. A la lista de grupos residentes se sumaron los Dictators, Suicide, Talking Heads, los Heartbreakers o Dead Boys.

Talking Heads - CBGB 1977

De esta forma, las semillas del punk ya estaban plantadas en el CBGB, que tendría su conexión con Reino Unido en un verano de 1975. En aquel año, el club organizó un festival con más de cuarenta bandas, previamente seleccionadas, que actuarían durante cuatro semanas. Malcolm McLaren, antiguo manager de los New York Dolls, se tragó todos los conciertos del festival y tomó buena nota de lo que se cocía en el CBGB. Por allí circularon los Ramones con su frenético ritmo eléctrico o los Heartbreakers, con un Richard Hell que en una actitud desafiante llevaba un extraño pelo en punta e imperdibles en la ropa. McLaren absorbió como una esponja cada detalle neoyorkino y los trasladó a Londres para poner en marcha su próximo proyecto: los Sex Pistols.

Eran días en los que la gente se agolpaba diariamente en las aceras porque no entraba ni un alma en el interior del local. El periódico alternativo Village Voice, nunca indiferente a la calle, lanzó un artículo refiriéndose al CBGB como "la casa del nuevo estilo del rock", mientras que otros medios del prestigio del New York Rocker, Soho Weekly News, Rolling Stone, Crawdaddy o Creem empezaron hacerse eco de los sonidos procedentes del East Village. El CBGB estaba situado en mitad del mapa del nuevo rock.

Blank Generation 

Un álbum dio nombre a aquel movimiento, Blank Generation (1977). La generación vacía de la que hablaba Richard Hell, tras abandonar Television y los Heartbreakers y seguir en solitario con los Voidoids, sería a la postre el caldo de cultivo del punk. Como sus compañeros de escenario, Hell resumía musicalmente influencias del garage de los sesenta, los primeros Stones y los Stooges, mientras descargaba con estribillos pegadizos y piezas urgentes reflexiones desarraigadas de esos años por las calles de la Gran Manzana.

John Holmstrom, un caricaturista que no era ajeno a los sucesos de su ciudad, también aportó su grano de arena con la edición en 1975 de la revista Punk, primera en su género. La publicación nació con la idea de dar salida a las bandas de Nueva York y unificar aquel ambiente a través de entrevistas, ensayos, críticas, fotografías y dibujos. A la revista Punk le siguió un vendaval de fanzines, a ambos lados del charco, que recogían un estilo de vida muy diferente a todo lo visto hasta entonces.

Número 7 de la revista Punk - Ilustración Steve W. Taylor

El concepto y la actitud punk, que pronto pondría todo patas arriba con la rabiosa explosión británica, germinaron en el entorno cultural neoyorkino, que tenía su centro de operaciones en el CBGB. El incesante ambiente urbano de Nueva York, a mediados de los setenta, fue fundamental para que el punk cobrase forma. Lo que estaba por venir después sería otra historia, la del mayor golpe en el estómago que sufrió en mucho tiempo el mainstream del rock y la sociedad bienpensante. Sería una historia que no podría inventarse, ni contarse, sin la estimulante vida musical que no dejó de bullir del 315 de Bowery.

The Ramones - Directo en el CBGB - 1976


Discos marca CBGB

D.I.Y.: Blank Generation: The New York Scene (1975-78)

La mejor muestra de lo que fue la escena neoyorkina de los setenta con el CBGB como garito de ceremonias. Disco imprescindible para captar toda la paleta de altos voltajes que allí se sucedieron durante esos años. Se recogen canciones de los nombres más míticos y de otros que también aportaron su visión musical. Entre los últimos, se puede escuchar a Mink DeVille, Dead Boys, Tuff Darts, Mump o Suicide.

The Ramones - "Ramones" (1975)

Pura dinamita. Los Ramones fueron el punto de inflexión de la escena neoyorkina. Power pop, garage o surf combinados a una velocidad insultante, con letras insultantes y apariencia insultante. 100% Ramones. El álbum ya rompe todos los moldes con el himno "Blitzkrieg Bop". No cambiarían. Para qué. Ellos eran rockeros. Tocaban y se iban. Sin más. ¡Bendita locura ramoniana!

Patti Smith - "Horses" (1975)

La tapa del disco es una foto mítica, tomada por Mapplethorpe, donde la cantante no es hombre ni mujer. "Horses" es una cima del punk donde Smith combina las pistas incendiarias con los pasajes oníricos. Se abre con "Gloria" y la reveladora frase: "Jesús murió por los pecados de alguien, pero no por los míos". La canción se mezclaba después con "Gloria" de los Them, que Smith cantaba desde un punto de vista masculino. La poeta aporta en este álbum el sentido más intelectual del movimiento. En la producción el ex Velvet Underground, John Cale.

Television - "Marquee moon" (1977)

Magnético y mágico. Uno de los discos debut más redondos de la historia del rock. Tom Verlaine y Richard Lloyd crean resonancias insuperables en su idioma de guitarras entrelazadas. Un trabajo que ofrece atmósferas similares a las ya visitadas por la Velvet Underground y David Bowie. Con permiso de Patti Smith, el trabajo más vanguardista de la generación.

Johnny Thunders - "So alone" (1978)

El mejor testimonio neoyorkino de la herencia del garage de los 60 y el rock´n´roll primigenio. Thunders derrocha todo su talento tras pasar por los New York Dolls y los Heartbreakers. El desaliñado compendio de R´n´B y garage ofrece instrumentales como "Pipeline" o energéticos cortes como "London boys" o "Dead o alive".


Anecdotario

Mandy Stein, que trabaja en un documental sobre el cierre del CBGB, pisó por primera vez la sala con tres años. Sus padres, Seymour Stein, fundador del sello Sire Records que contrató a los Ramones y Talking Heads, y Linda Stein, primera manager de los Ramones, no pudieron contratar una canguro en una noche de conciertos. Entonces, nadie se quería perder los shows más importantes. Los padres decidieron llevarse a su hija al CBGB.

Durante los años ochenta, la sala programó un festival de bandas de hardcore que se celebraba todos los domingos, impulsando un género que hizo escuela con su cólera hacia la presidencia de Ronald Regean. Grupos que no perdonaron ni una: Cro-Mags, Murphy´s Law, Sick of It All y Gorrilla Biscuits.


Otros nombres que pisaron el CBGB

The Damned, D Generation, The Jam, The Police, Elvis Costello, Bruce Springsteen, John Cale, Nico, Jeff Buckley, The Plasmatics, The Planets, The Shirts, The Fleshtones, The Strokes.

The Jam en el CBGB
 

 

Posted by Fernando Navarro at 04:53:41 | Permanent Link | Comments (3) |